Noviciado Salvatoriano

¿Qué es el noviciado?

El noviciado Salvatoriano es una etapa fundamental en el seguimiento de Jesucristo en la Sociedad del Divino Salvador. Es un período de formación, que es, sobre todo, “como un itinerario de asimilación progresiva de los sentimientos de Cristo hacia el Padre.” (Filipenses 2:5-11) En este período, se guía al novicio gradualmente hacia una transformación interna radical y absoluta, proclamando con la misma convicción del Fundador: “Jesús, Salvador del mundo, ¡poséeme totalmente! ¡Soy tuyo!”. (RFS 98)

La Provincia Colombiana tiene un programa de formación para el noviciado que asume las directrices de la Ratio Formationis Salvatorianae en el contexto de las realidades sociales, políticas y culturales del país. De esta manera, el noviciado se experimenta «como el periodo de la experiencia más profunda, íntima y real de la vida religiosa apostólica Salvatoriana» y ofrece al novicio la posibilidad de profundizar en su decisión de seguir a Jesucristo, de conocer más de cerca la vida Salvatoriana, el carisma y la espiritualidad del Beato Francisco María de la Cruz, incluyendo su desarrollo hasta nuestros días.

¿Cuál es la importancia de esta experiencia de formación salvatoriana?

La etapa del noviciado es el momento adecuado para el discernimiento de la llamada específica a vivir la vocación salvatoriana, es decir, como hermanos religiosos o como clérigo religioso. Y tiene como objetivos fundamentales Reafirmar la centralidad del seguimiento de Jesucristo como fundamento de la propia existencia, profundizando la dimensión apostólica de los consejos evangélicos; profundizar en la identidad religiosa, unificando la propia consagración con la misión apostólica y evaluando la propia historia vocacional a la luz de la voluntad de Dios; y Conformar la mente y el corazón con Cristo en el espíritu del Beato Francisco María de la Cruz comprometiéndose con el estilo de vida apostólica de la Sociedad.