Estudiantado Mayor Francisco Jordan

¿Qué es el Estudiantado?

El período de votos temporales (Estudiantado) es la última fase de la formación inicial en la Sociedad del Divino Salvador. En esta etapa, mediante el acompañamiento espiritual, el religioso Salvatoriano continúa su discernimiento vocacional y sigue profundizando su seguimiento radical de Jesucristo por el camino de configurarse con Él (Cristoformidad). Por lo tanto, durante este tiempo, el Salvatoriano se compromete a vivir el estilo de vida que abrazó Jesús. Además, el continuo discernimiento vocacional está basado en el ejemplo del Beato Francisco María de la Cruz, inspirado por su deseo de vivir plenamente su consagración apostólica (RFS 121)

El Estudiantado de la Provincia Colombiana se encuentra ubicado en la ciudad de Bogotá. Allí los religiosos que han realizado su profesión temporal continúan el camino iniciado en el noviciado y asisten a la universidad para realizar sus estudios filosóficos y teológicos. A la vez, el Salvatoriano vive su vocación apostólica más plenamente, poniendo en práctica las Constituciones de la Sociedad. Este periodo tiene una duración de al menos 3 años y pude prolongarse hasta 6 años. En algunos casos excepcionales, puede durar hasta 9 años.

¿Cuál es la importancia de esta experiencia de formación salvatoriana?

Durante esta etapa de formación, el Salvatoriano continúa su proceso de crecimiento personal, de vida fraterna y apostólico con la conciencia de que es la comunidad la que tiene la responsabilidad de la misión Salvatoriana. Específicamente, este periodo de votos temporales está destinado a ayudar al profeso a crecer en su consagración apostólica religiosa, a través de la profundización, asimilación y experiencia del carisma Salvatoriano; a crear un ambiente adecuado y apropiado para el estudio de la filosofía y la teología que le capacite para responder a los desafíos apostólicos del carisma, le proporcione las habilidades para discernir los signos de los tiempos y le capacite para que, como Salvatoriano, pueda contribuir creativamente a la misión apostólica de la de la Iglesia y; a promover y fomentar su celo por la misión apostólica y un continuo discernimiento acorde con el carisma Salvatoriano, desarrollando los dones para tratar de responder a las necesidades del pueblo de Dios en su contexto específico.