La bondad y el amor de Dios por la humanidad han aparecido en Jesucristo. En Él, el único y verdadero Salvador del mundo, todos los hombres somos llamados a la unión con Dios y con los demás para formar el Pueblo de Dios. Inspirado por el Espíritu Santo y profundamente preocupado por la salvación de todos, el Beato Francisco María de la Cruz fundó la Sociedad del Divino Salvador y le dio el objetivo apostólico de anunciar a todos los hombres que Jesús es el Salvador. Esta bondad y amor de Dios, manifestados a través de Jesucristo, son un recordatorio constante de la necesidad de encontrar la salvación en Él. La Sociedad del Divino Salvador, en su misión apostólica, busca difundir este mensaje de gran importancia para la humanidad, recordándole a todos que Jesús es el único camino hacia la unión con Dios y la verdadera realización espiritual.
